Sentencia del TEDH de 3 de marzo de 2026, Asunto Tishkina contra Bulgaria
Autora: Dra. María Pascual Núñez, Investigadora en el Centro Internacional de Estudios de Derecho Medioambiental (CIEDA-CIEMAT)
Palabras clave: Derechos Humanos. Evaluación ambiental. Minería. Propiedad privada. Derecho a la inviolabilidad del domicilio.
Resumen:
La sentencia de autos resuelve la demanda interpuesta por una ciudadana búlgara a raíz de la inacción de las autoridades nacionales, que no adoptaron medidas razonables para proteger su vivienda frente a daños estructurales irreparables causados por terceros dedicados a la minería ilegal de carbón en Pernik.
En esencia, la demandante sostiene que, pese a las múltiples quejas formuladas por ella y por su madre entre 2011 y 2015, las autoridades no llevaron a cabo una evaluación integral del fenómeno ni gestionaron adecuadamente los riesgos. A ello se sumaba la falta de claridad acerca de qué organismos eran competentes para intervenir y de qué contramedidas debían adoptarse. A estos efectos, invoca el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, relativo al respeto del domicilio, y, en conexión con este, el artículo 13, sobre el derecho a un recurso efectivo a nivel nacional, y el artículo 1 del Protocolo Adicional, relativo al derecho a la protección de la propiedad privada.
En el apartado de hechos probados, se indica expresamente que el contrato de concesión obligaba a la empresa minera a cumplir la normativa de protección ambiental y a prevenir deslizamientos, colapsos y erosión del suelo, obligaciones que no fueron observadas. Por su parte, los informes policiales describen que la extracción clandestina ponía en riesgo no solo las viviendas, sino una línea ferroviaria y una torre eléctrica, lo que evidencia un impacto que excedía del mero daño estructural del inmueble.
El Tribunal aprecia que, aunque se desplegaron algunas actuaciones puntuales, como el relleno de túneles y la imposición de multas de escasa entidad, tales medidas resultaron insuficientes y tardías. En efecto, la vivienda de la demandante quedó inhabitable tras un deslizamiento de tierra ocurrido en 2015, cuando comenzaron a adoptarse medidas más eficaces. Tras ese derrumbe, un informe geológico de diciembre de ese mismo año explicó que los túneles ilegales habían alterado la estructura natural y la estabilidad del terreno, confirmando que la actividad subterránea constituía la causa de los deslizamientos y de la pérdida de habitabilidad de la casa.
A la vista de los hechos, de las alegaciones de las partes y de su previo hallazgo de vulneración del artículo 1 del Protocolo Adicional, el Tribunal concluye que ya ha examinado las principales cuestiones jurídicas planteadas y que no resulta necesario pronunciarse por separado sobre las alegadas vulneraciones de los artículos 8 y 13 del Convenio. A tal efecto, cita precedentes como el caso Centre for Legal Resources en nombre de Valentin Câmpeanu contra Rumanía (n.º 47848/08, § 156, TEDH 2014).
Consecuentemente, condena a Bulgaria a abonar a la demandante 20.000 euros por daños patrimoniales y 5.112 euros por daños morales, desestimando el resto de sus pretensiones.
Destacamos los siguientes extractos:
“(…) 8. According to the concession contract, the designated concession area spans approximately 14,000 hectares, encompassing the entire city of Pernik. Under section 10 of the contract, the mining company is required to conduct operations conscientiously, safely and efficiently. Section 27 provides that it must comply with environmental-protection legislation, and take measures to prevent landslides, land collapses and erosion. Additionally, the mining company is obliged to afford compensation for any damage that is the result of operations which it undertakes in violation of good mining practices.
9. Illegal small-scale underground mining by private individuals (“the illegal miners”) began between 1996 and 1998 in areas where the mining company was not operating. Typically led by former miners, groups of workers excavated pits and tunnels and collected coal, usually using basic tools such as pickaxes. The police regularly had the pits and tunnels filled up and launched awareness campaigns about the risks involved, but the mining continued. Over the years, several individuals lost their lives to land implosions or to intoxication by gas. According to a police report issued in 2015, illegal mining declined around 2008-10, but resurged after an earthquake of 22 May 2012, which opened cracks in the soil and exposed relatively shallow coal deposits. According to the same report, between 150 and 200 individuals were at that time engaged in illegal mining in the city.”.
“(…) 79. As to the assessment of the nature and extent of the damage in the applicant’s district, a thorough geological assessment of the illegal mining operations and the condition of the terrain was carried out following the landslide of 1 July 2015. The resulting report, completed in December 2015, recommended the undertaking of extensive measures aimed at stabilising the area and preventing further damage being caused (see paragraph 36 above). However, this report came too late – it was completed after the applicant’s house had already suffered serious damage. Prior to that, when the damage was occurring, the authorities seemed unaware of the full extent of the problem or how to address it effectively.
80. Regarding the question whether the authorities took meaningful steps to mitigate identified risks (point b) of the list detailed in paragraph 77 above), general information submitted to the Court by the parties indicates that in the early stages of the illegal mining in Pernik the police responded by regularly having the pits and tunnels filled in (see paragraph 9 above). Inspections were carried out in 2013 and 2014 (see paragraph 11 above). The Court does not have any further detailed information regarding any other measures taken throughout the whole of the city.”.
“(…) 100. The applicant complained under Article 8 of the Convention of a violation of her right to respect for her home. She further complained under Article 13 in conjunction with Article 8 of the Convention and Article 1 of Protocol No. 1 that she had had no effective domestic remedy for the alleged violations of her rights.
101. Having regard to the facts of the case, the submissions of the parties, and its finding above of a violation of Article 1 of Protocol No. 1, the Court considers that it has examined the main legal questions raised in the present application and that there is no need to give a separate ruling on these additional complaints (see, among other authorities, Centre for Legal
Resources on behalf of Valentin Câmpeanu v. Romania [GC], no. 47848/08, 156, ECHR 2014)”.
Comentario de la Autora:
Si bien es cierto que el pronunciamiento de autos no conecta directamente la protección de la propiedad privada con la vulneración del derecho al respeto de la vida privada y familiar en su dimensión ambiental, replica los pasos dados en la resolución del caso Cannavacciuolo y otros contra Italia para evaluar el cumplimiento estatal de las obligaciones positivas.
En concreto, examina si se ha evaluado adecuadamente la minería subterránea ilegal a pequeña escala, que a la postre produjo la alteración del suelo que, ulteriormente, condujo al derrumbe de la vivienda.
Ahora bien, a pesar del resultado condenatorio para el Estado, se reconoce la complejidad de la situación y los desafíos económicos, organizativos, financieros y sociales inherentes al problema, si bien se infiere que las autoridades no han adoptado medidas significativas.
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