3 febrero 2009

Actualidad

Actualidad.Cambio climático y UE

Fuente Rapid Press, de 28 de enero de 2009

La Comisión Europea ha presentado el día 28 de enero una Comunicación con propuestas para el acuerdo internacional de lucha contra el cambio climático y para su financiación, que previsiblemente se va a alcanzar en Copenhague a finales de 2009. La Comisión considera que para mantener el aumento de la temperatura por debajo de 2 ºC, los países en desarrollo necesitarán un considerable aumento de la financiación procedente de los países desarrollados, además de ayuda de las instituciones multilaterales que refuerce su contribución al combate contra el cambio climático. Las propuestas de la Comisión incluyen la creación de un mercado de carbono en la OCDE para 2015 y el desarrollo de innovadores sistemas internacionales de financiación basados en los niveles de emisiones de los distintos países y en su capacidad de pago.

El objetivo de la UE es mantener el calentamiento global por debajo de 2 °C sobre la temperatura de la era preindustrial, habida cuenta de las concluyentes pruebas científicas según las cuales, superado ese punto, el cambio climático supondría un grave peligro. Para la Comisión el acuerdo de Copenhague deberá contener objetivos globales de reducción de las emisiones y sentar las bases que permitan reforzar la capacidad de los distintos países para adaptarse al cambio climático.

La Comisión destaca que para mantenerse por debajo del objetivo de 2 °C, las emisiones globales deben alcanzar su nivel máximo antes de 2020 y, a partir de ahí, reducirse hasta llegar en 2050 a un valor inferior al 50 % de los niveles de 1990. Para alcanzar este objetivo la Comisión estima necesario aunar la actuación tanto de los países desarrollados como de los países en desarrollo, lo cual supone un cambio de planteamiento relevante en la política internacional post-Kioto.

Los países desarrollados deben encabezar la iniciativa y, de aquí a 2020, recortar sus emisiones colectivas en un 30 % con respecto a los niveles de 1990. La UE ha dado ejemplo al comprometerse a reducir sus emisiones en un 30 % si los demás países desarrollados asumen compromisos de reducción semejantes, y ya ha implantado medidas dirigidas a la reducción de sus emisiones en un 20 %.

Con excepción de los más pobres, la Comisión considera que los países en desarrollo deberán limitar, también de aquí a 2020, el aumento de sus emisiones colectivas entre un 15 % y un 30 % por debajo de los niveles que se derivarían de la no intervención. Para ello, tendrán que conseguir, entre otros resultados, una rápida reducción de las emisiones provocadas por la deforestación tropical.